sábado, 14 de marzo de 2015

Trastornos de la conducta alimentaria en el adulto

Los trastornos de la conducta alimentaria se han incrementado espectacularmente en las sociedades industrializadas durante los últimos años. La delgadez se ha convertido en el ideal de belleza y éxito, aumentando así las conductas encaminadas a perder peso y la preocupación por el aspecto físico.







Principales trastornos de la alimentación:
  • Anorexia nerviosa
  • Bulimia nerviosa
  • Trastorno por atracón
  • Obesidad

Anorexia nerviosa



La anorexia nerviosa se caracteriza por:
  • Rechazo a mantener el peso corporal igual o por encima del valor mínimo normal considerando la edad y la talla (p. ej., pérdida de peso que da lugar a un peso inferior al 85 % del esperable, o fracaso en conseguir el aumento de peso normal durante el período de crecimiento, dando como resultado un peso corporal inferior al 85 % del peso esperable). 
  • Miedo intenso a ganar peso o a convertirse en obeso, incluso estando por debajo del peso normal.
  • Alteración de la percepción del peso o la silueta corporales, exageración de su importancia en la autoevaluación o negación del peligro que comporta el bajo peso corporal. 
  • En las mujeres pospuberales, presencia de amenorrea; por ejemplo, ausencia de al menos tres ciclos menstruales consecutivos. (Se considera que una mujer presenta amenorrea cuando sus menstruaciones aparecen únicamente con tratamientos hormonales, p. ej., con la administración de estrógenos). 
  • Sensación de estar gordo/a, o de que algunas partes de su cuerpo están gordas (nalgas, muslos, abdomen...). Pueden estar realmente delgados/as y seguir viéndose gordos/as ante el espejo. 
Otras características serían:
  • Conducta alimentaria extraña (comer de pie, cortar los alimentos en trozos pequeños, esparcirlos por el plato, revolver la comida o secarla para evitar la grasa).
  • Episodios de bulimia (comida compulsiva), provocación del vómito y uso de laxantes
  • Aumento de las horas dedicadas al estudio y disminución de las horas de sueño. Ejercicio físico excesivo
  • Estos síntomas pueden producir en la persona una serie de consecuencias emocionales, físicas y de comportamiento: 
  • Estado de ánimo depresivo
  • Pérdida de pelo
  • Lanugo
  • Piel seca
  • Hipotensión
  • Bradicardia
  • Baja temperatura corporal
  • Deshidratación
  • Aislamiento social
  • Irritabilidad
  • Relaciones familiares alteradas, etc.
La anorexia nerviosa puede ser de dos tipos:
  • Restrictiva
  • Purgativa (provocación de vómitos, uso de laxantes, diuréticos, enemas o ejercício físico compulsivo.

Bulimia nerviosa



La Bulimia nerviosa se caracteriza por:
  • Atracones recurrentes. Un atracón se caracteriza por: 
  • Ingesta de alimento en un corto espacio de tiempo (p. ej., en un período de 2 horas) en cantidad superior a la que la mayoría de las personas ingerirían en un período de tiempo similar y en las mismas circunstancias 
  • Sensación de pérdida de control sobre la ingesta del alimento (p. ej., sensación de no poder parar de comer o no poder controlar el tipo o la cantidad de comida que se está ingiriendo). 
  • Conductas compensatorias inapropiadas, de manera repetida, con el fin de no ganar peso, como son provocación del vómito; uso excesivo de laxantes, diuréticos, enemas u otros fármacos; ayuno, y ejercicio excesivo. 
  • Los atracones y las conductas compensatorias inapropiadas tienen lugar, como promedio, al menos dos veces a la semana durante un período de 3 meses. 
  • La autoevaluación está exageradamente influida por el peso y la silueta corporales. 
  • La alteración no aparece exclusivamente en el transcurso de la anorexia nerviosa. 
  • Tipo purgativo: durante el episodio de bulimia nerviosa, el individuo se provoca regularmente el vómito o usa laxantes, diuréticos o enemas en exceso. 
  • Tipo no purgativo: durante el episodio de bulimia nerviosa, el individuo emplea otras conductas compensatorias inapropiadas, como el ayuno o el ejercicio intenso, pero no recurre regularmente a provocarse el vómito ni usa laxantes, diuréticos o enemas en exceso.
Consecuencias de estas conductas:
  • Lesiones en las manos debidas a la provocación del vómito.
  • Diarreas y vómitos incontrolables. 
  • Oscilaciones en el peso. 
  • Depresión.
  • Amenazas de suicidio. 
  • Obsesión por la comida. 
  • Baja autoestima. 
  • Aislamiento social, etc.
  • También comparten muchos síntomas físicos de la anorexia nerviosa.

Trastorno por atracón

Está caracterizado por episodios recurrentes de atracones.

Un episodio de atracón se caracteriza por ingesta en un corto período de tiempo de una cantidad de comida superior a la que la mayoría de las personas podría consumir en el mismo tiempo y bajo circunstancias similares. Sensación de pérdida del control sobre la ingesta durante el episodio. Los episodios de atracón se asocian a: ingesta mucho más rápida de lo normal; a comer hasta sentirse desagradablemente lleno; a ingesta de grandes cantidades de comida a pesar de no tener hambre; a comer a solas para esconder su voracidad; a sentirse a disgusto con uno mismo, depresión, o gran culpabilidad después del atracón. 

Generalmente los afectados/as sufren un profundo malestar al recordar los atracones. Los atracones tienen lugar al menos dos días a la semana durante seis meses.

El atracón no se asocia a estrategias compensatorias inadecuadas (p.ej. purgas, ayuno, ejercicio físico excesivo) y no aparecen exclusivamente en el transcurso de una Anorexia Nerviosa o una Bulimia Nerviosa.



Obesidad

En la actualidad, una de las mayores preocupaciones de los profesionales de la salud es el incremento de la obesidad.


Diversas investigaciones muestras que el exceso de peso es un factor de riesgo tanto para desencadenar enfermedades como, posiblemente, para elevar las tasas de mortalidad.

La obesidad se caracteriza por una acumulación excesiva de grasa corporal innecesaria. A nivel clínico existe el acuerdo bastante generalizado de considerar a una persona como obesa cuando excede el 20% de su peso ideal, en función de su talla, complexión, sexo y edad.

La mayoría de las obesidades se producen por una ingesta excesiva, por un déficit de consumo energético o por ambos factores. Las investigaciones realizadas extraen como conclusión que la ingesta excesiva está inducida por estados emocionales de ansiedad y estrés.

Las terapias psicológicas están mostrando resultados positivos en su tratamiento, solas o asociados a abordajes médicos.